lunes, 18 de abril de 2016

¿Existen los milagros? El emergentismo.


Érase una vez, cuando aún no existía ningún cuando y en algún lugar que no estaba en ningún sitio, había un punto y un instante de pura (?) ENERGÍA al que le dio por expandirse (¡Así: bang!). En cuanto comenzó esa expansión pasaron cosas aún más extrañas. Por ejemplo, esa energía adoptó en seguida distintas FORMAS y fueron apareciendo, así, las "cosas materiales" (partículas, átomos, galaxias, planetas...). A la vez, esas cosas se relacionaban entre sí de distintas FORMAS (se atraían o repelían según distintas fuerzas: la gravitatoria, la nuclear, la electromagnética...). Pero, al mismo tiempo, todo esto que os cuento siempre ocurría de la misma FORMA, es decir, según regularidades o leyes físico-matemáticas, estables y omnipresentes (las leyes de la naturaleza)... Vamos, que de lo que era un principio único -la energía- surgió lo múltiple -cosas, fuerzas, leyes-. O, en otro sentido, que dónde sólo había energía (algo "indefinido") al instante surgió la forma: la forma de las cosas, la forma en que estas se relacionaban (las fuerzas) y la forma o estructura que regulaba su comportamiento -las leyes-. ¿Raro, eh?...

Pero no acaba aquí la historia. Hasta entonces todo era materia inorgánica (no viva). Pero de pronto ocurrió algo increíble. En alguno de esos planetas algunos trozos de materia se volvieron tan complicados que dieron lugar a algo nuevo e impredecible: ¡la vida!...Es decir: que de la forma o estructura de la materia inorgánica brotó una forma nueva de organizarse esta misma materia, una forma con propiedades nuevas: la autorregulación, la autorreproducción, etc.; esto es: la materia ¡cobró vida!... ¿No es como un milagro?  

Y el cuento sigue. Estos seres vivos, al principio muy simples, dieron lugar, con el correr del tiempo y la evolución, a animales sociales con cerebros tan complejos como para ser capaces de generar sistemas simbólicos (lenguajes) y contar cuentos (perdón, teorías y saberes) como el que os acabo de contar muy resumidamente... Es decir, surgieron esas estructuras o formas tan complejas de organizar la información que son las representaciones mentales (ideas, pensamientos...) y, a partir de ellas, las estructuras simbólicas que llamamos teorías (matemáticas, físicas, filosóficas, etc.), teorías que, a su vez, pretenden reflejar la forma de comportarse de la realidad...Más raro todavía, ¿no?...

¿Os ha gustado el cuento? Os lo resumo: al principio eran la energía y la materia (con sus fuerzas y sus leyes); de allí surgió la vida; y de la vida surgieron el cerebro, el lenguaje, la cultura; y de allí las ideas, saberes y teorías con las que explicamos todo el proceso... O lo que es lo mismo: al principio era la energía (una sola realidad), pero de ella fueron surgiendo, gradualmente, realidades distintas en función de la forma, cada vez más compleja, que fue adoptando esta energía... ¡¿No es extraordinario?!.. Estas cosas nuevas, además, tenían propiedades nuevas. La energía era pura extensión en movimiento; pero la forma de las cosas o las fuerzas, y no digamos de las leyes, eran algo mucho más inextenso y estable (las leyes no cambian ni se mueven, no tienen extensión espacial; las fuerzas de la naturaleza son, también, siempre las mismas, y bastante invisibles; y la forma o estructura que presta identidad a las cosas parece difícil de concebir como algo variable o corpóreo)... ¿Y qué decir de los seres vivos? Estos cuentan con una forma de ser mucho más compleja, que les hace ser idénticos a sí mismos a la vez que cambian para adaptarse a las transformaciones del medio... ¿Y los pensamientos y otras representaciones mentales? Estos no solo tienen una forma estable (que los distingue unos de otros), sino también una existencia aparentemente inmaterial, de forma similar a las teorías, es decir, a las cosas que decimos, que son también increíblemente incorpóreas e invisibles... 

Por cierto, a esta teoría se la conoce como EMERGENTISMO. Sostiene que a partir de cierto grado de complejidad en la relación entre cosas de un determinado tipo pueden “emerger” cosas de otro tipo distinto (con otra forma) y con propiedades distintas. Así, de la relación compleja entre cosas materiales emergen los seres vivos; y de la relación entre seres vivos y entre neuronas emergen las representaciones mentales y las propias teorías científicas, matemáticas, etc... ¿Fuerte, eh? (Parece como lo de convertir el agua en vino, pero ¡a lo grande!)...

El emergentismo es una teoría ontológica complicada. Es inmanentista, por que afirma que todo, en el fondo (o en el origen), arranca de una realidad de carácter espacio temporal (extensa, cambiante), como es la energía, o la materia. Pero, a la vez, admite la existencia de otro tipo de realidad, no estrictamente material, sino formal, con características muy diferentes a la de la materia (inextensa, incorpórea, invariable en el tiempo). Pero eso sí, estas realidades formales --afirma-- EMERGEN de la materia, aunque sean DIFERENTES de ella. Por eso decimos que, en cierto modo, el emergentismo es una teoría DUALISTA (existen dos tipos de realidad en la Realidad), aunque no de un dualismo "simétrico": la realidad fundamental (de "donde" emerge la "otra") es la materia, lo inmanente, lo espacio temporal... 


¿Os convence el emergentismo? Intentad responder estas preguntas:
1. Dejando aparte el delicado asunto de cómo de un sola sustancia (energía) surgen tantas cosas y fuerzas distintas (o de cómo o por qué esa energía comienza a expandirse): ¿Podríais explicar cómo de lo que no está vivo (la materia) surge lo vivo? ¿O cómo de lo concreto y temporal (como un cerebro) emerge la idea (nada concreta ni temporal) del teorema de Pitágoras?
2. Si las teorías matemáticas o físicas surgen al final del proceso: ¿querrá eso decir que al principio la realidad carecía de propiedades matemáticas o leyes físicas? Antes de que apareciera Pitágoras: ¿no existía una cierta relación racional entre los lados de ciertos triángulos? ¿No había leyes físicas y matemáticas determinando el comportamiento de la naturaleza? ¿O es, sencillamente, que tales leyes aún no se habían descubierto?
3. Si la teoría emergentista fuese cierta, la física y la química serían el fundamento de la biología, la biología el fundamento de la sociología, la neurología y la psicología; y todas estas ciencias serían a su vez el fundamento de la matemática y la lógica? ¿Puede esto ser lógicamente cierto?

4. Es, en general, admisible (desde un punto de vista lógico) suponer que la Realidad contiene dos tipos diferentes de realidad. Y, de otro lado, si estas dos realidades (la materia y la forma, los hechos y las leyes, los cuerpos y las mentes, los objetos y las teorías...) fueran realmente diferentes, ¿podrían relacionarse de alguna manera, tal como parece que se relacionan? 

Por cierto, aquí tenéis, por si os interesa, la discusión que provocó la primera aparición de esta entrada en otro de nuestros blogs.

Pienso, luego todo existe (cómo dejar de ser idealista sin dejar de existir)



Ya sabéis la vieja verdad cartesiana. Pienso, luego existo (lo que existe es mi mente pensante, claro, que es lo que más claramente soy yo). Esta verdad es indudable (si lo dudo ya estoy pensando, luego existiendo), por eso es verdad. ¿Pero es lo único indudable y verdadero? De ninguna manera.

En primer lugar, si pienso es que pienso algo (esto es igualmente indudable: si dudo que piense en algo es que estoy pensando en eso) ¿Pero en qué pienso? Supongamos que pienso en mi pensamiento (¿qué voy a hacer, si no existe nada más?) Esta suposición ya presupone una inevitable distinción en mi mente o pensamiento, la que hay entre el pensar y lo pensado. ¿Pero qué puede hacer esta distinción en mi mente? ¿Puede el pensamiento distinguirse de sí mismo? Sólo si hay otra cosa que no sea pensamiento.

Pero además, supongamos que no existiera más que mi pensamiento o mente pensante. ¿Qué distinguiría un pensamiento verdadero de otro falso?  Nada. Ningún pensamiento sería verdadero ni falso. Pues, ¿con qué contrastaríamos lo que pensamos si nada hay más que nuestro pensar? Si pienso que todo es pensamiento, eso será verdadero (pues no existe más que mi pensar). Pero si pienso que no pienso, también será verdadero (es lo que pienso). A no ser, en este último caso, que existan leyes lógicas según las cuales mi último pensamiento fuera contradictorio. Pero, en ese caso: ¿no habría algo más que mi pensamiento: las leyes de la lógica? Claro que alguien podría decir que la lógica es un invento de mi pensamiento. Pero, en ese caso, ¿cómo puede mi pensamiento, por sí solo, crear una cosa distinta de él? (Eso parece tan difícil como que el agua, por ejemplo, cree por sí misma los peces, o las leyes hidraúlicas). Además, las leyes lógicas parecen invariables en el tiempo, mientras que el pensamiento parece algo puramente temporal. ¿Podría ser que algo temporal crease algo intemporal?

Aplíquese este argumento al resto de las facultades mentales (la voluntad, los sentimientos...), si es que hay otras además del pensamiento (cosa que un idealismo consecuente no podría demostrar -pues, de nuevo, qué distingue unas facultades de otra en la mente, ¿la propia mente se distingue de sí misma?-). ¿Por qué habría de querer o sentir cosas distintas? ¿Por qué habría de experimentar frustración alguna de mis deseos, si todo lo que existiera fuera yo, es decir, mi mente? El mundo sería exactamente igual a mis deseos, lo cual no parece cierto, ¿no?... Alguien podría decir que en mi mente hay una parte inconsciente que no controlo y que hace que el mundo (el que crea mi mente) no sea como yo quiero (tal como ocurre en lo sueños). Pero, en ese caso: ¿qué distingue en mi mente lo consciente de lo inconsciente? De nuevo: ¿La mente se divide a sí misma? ¿Cómo?...

Así que, si pienso, existo; cierto. Pero si lo pienso más (insisto) existe también la lógica (¿Cómo iba a engañarme, sin ella, ningún genio maligno --o es que es posible mentir sin lógica--?). Y también el mundo (¿O por que otro motivo no ocurre todo lo que me gustaría que ocurriera?). E, incluso, quizás Dios, el ser perfecto. ¿O es que no duda mi mente? Y si duda, sin duda que es imperfecta. Pero ¿qué sería de lo imperfecto sin lo Perfecto? Nada. 

Así pues, resulta que nada de nada: todo existe (yo, la lógica, el mundo, Dios). ¿O no?


lunes, 11 de abril de 2016

Esto solo puede pasar en Berlín.

Comienza la "marcha"

















Escena en nuestra querida Alexanderplatz


Sin palabras















Adoquines en recuerdo de las personas que, allí mismo, fueron detenidas y deportadas a
campos de concentración. Para que nunca vuelva a pasar.

Y, así, todo el viaje...




















Siempre comíamos bien y a su hora.



Y dormíamos lo suficiente. 






Y no pasamos nada de frío...



Ni dábamos el cante allá donde fuéramos
...porque hemos sido superbuenas...
Y nos íbamos superpronto a la cama...

y nos reíamos de los chistes supermalos de los profes...

Y también de los dioses, pero solo si eran diosas y llevaban barba...


Y de esos seres tan extraños que están en los museos...

Y, pese a que tuvimos un profe estupendo de graffiti...


Y a que preferíamos los besos...



Y el arte callejero...



Y estar todos juntos...



Nos empeñábamos en ir, cada dos por tres, de compras...



No vaya a ser que nos llamaran "inconformistas"...


¿Eh?



Aquí unas berlinesas...




Y el gesto favorito de los capos... 


Y una artista por Berlín...

Y Eligio, estudiando la ruta para el día siguiente


Esos profes que nunca llegaban tarde...



Y así es como nos fue y así nos fuimos...
de...



Berlín...


¿O fue todo un sueño? 









































































































En Berlín están las respuestas...




















lunes, 4 de abril de 2016

El idealismo subjetivo. ¿Es el mundo una creación de mi mente?


El idealismo es la idea de que toda realidad es, antes de nada, una idea en mi mente. Uno puede pensar ingenuamente que el mundo se refleja tal cual es en su mente, como si esta fuera un espejo. O puede ser un poco más crítico y darse cuenta de que el mundo que vemos y pensamos es antes una visión o pensamiento que un mundo. La filosofía idealista arranca de la sospecha de que la mente (esa compleja máquina con la que vemos y pensamos) modifica la realidad al captarla o comprenderla, de manera que siempre conocemos el mundo con la forma que le da la mente al conocerlo. Conocer sería entonces, no captar el mundo tal como es (¿quién podría hacer esto?), sino un modo adecuado de producir ideas (imágenes, pensamientos) a partir de los estímulos que nos llegan del entorno, o incluso a partir de la propia mente, como si toda realidad y certeza brotaran de ella y solo de ella. 


El gran filósofo Descartes, padre del idealismo moderno, sospechaba que todo lo que veía y pensaba podría ser un sueño o una creación de la mente y, por tanto, que lo único que existía con todas las garantías era la mente, la suya. Puedo pensar que nada de lo que veo o pienso existe de verdad (decía), pero al menos mi pensamiento sí que existe (porque no puedo pensar que no exista sin estar pensando). De ahí su famosa frase: "pienso, luego yo (mi mente) existo".  Esto es el idealismo: toda realidad y certeza es, antes que nada, la realidad y la certeza de la propia mente. ¿Y el resto? ¡Dios lo sabe!... 

jueves, 31 de marzo de 2016

La red.

¿Cómo afectan las nuevas tecnologías de la comunicación (móviles, internet, etc.) a las relaciones sociales? ¿Se están sustituyendo las relaciones "reales" por relaciones "virtuales"? Sobre esto va nuestro último microprograma en Radio 5, de Radio Nacional de España. Para escucharlo pulsa aquí. Y para leerlo y comentar sobre él, aquí. 



miércoles, 30 de marzo de 2016

Todo es nada. Esa es la falsedad más verdadera.


“NADA ES REAL”. A esta extraña tesis se le llama NIHILISMO ONTOLÓGICO, y es la tesis a la que necesariamente parece conducir el materialismo extremo.

Si como afirma el materialista, TODA realidad fuera espacio temporal, es decir, una especie de extensión o cuerpo constantemente cambiando en el tiempo, ¿qué cosa sería esta realidad? NINGUNA. Un espacio sin forma alguna (¿qué daría forma al espacio si todo es espacial?) y continuamente cambiante (¿qué daría estabilidad a lo cambiante si todo está cambiando?) no sería sino una especie de sopa infinita (sin forma) y permanentemente hirviendo (sin estabilidad ninguna). ¿Qué realidad podría ser esta? NINGUNA. Sería puro caos. Ni siquiera sería una "sopa hirviente", pues esto ya supone forma (la forma de sopa) y estabilidad (esa sopa sería siempre sopa, de manera invariable). Es decir, que en este estado ni siquiera podríamos asegurar que existen el espacio y el tiempo (¿pues qué forma tendría el espacio? ¿qué cosa estable sería el tiempo si todo fuera temporal y cambiante?).

Así que no habría NADA. Ni siquiera espacio y tiempo. Esto es NIHILISMO (ONTOLÓGICO). Y caso de haber algo, ¿cómo lo conoceríamos? Imposible, dado que carecería de toda forma e identidad estable. “NO PODRÍAMOS CONOCER NADA”. A esta no menos extraña tesis se la conoce como ESCEPTICISMO RADICAL.

El materialismo extremo conduce, pues, al nihilismo ontológico y al escepticismo radical. Pero estas dos tesis son, a su vez, auto contradictorias. Si nada es real, tampoco el nihilismo se corresponde con nada real. Y si no podemos conocer nada, tampoco podemos conocer que nada se puede conocer, como afirma el escéptico radical.

El nihilista y el escéptico podrían aún replicar que, dado que nada es real ni cognoscible, nada es tampoco ni lógico ni contradictorio. El problema es que, para llegar a esta conclusión, han tenido que utilizar la lógica y procurar no contradecirse...

La única conclusión que cabe al nihilismo y al escepticismo es el silencio. O no. ¡Qué más da!...



¿Qué pensáis vosotros? ¿Es posible que la realidad no sea nada? ¿Será verdad que nada es verdad ni mentira?...