jueves, 29 de octubre de 2026

16. El sentido de la vida



Hace muchos años, después de una clase sobre las teorías acerca del universo, un alumno esperó que todo el mundo se fuera y se acercó, se sentó frente a mi mesa, y sacando las palabras de algún lugar muy remoto de sí mismo, me dijo, mientras me miraba absolutamente aturdido: “Profesor...QUÉ RARO ES TODO”... La frase no era nada especial, pero sí lo fue la intensidad con que la dijo. Ese alumno no sólo estaba diciendo una frase, la estaba viviendo, padeciendo, estaba invadido por ella...Casi parecía que era la frase la que le estaba diciendo a él... Jamás se me olvidará la manera en que la dijo...


  
....Y a vosotros. ¿No os parece también raro todo esto? ¿De dónde ha salido este Mundo? ¿Por qué existe? ¿Para qué?... ¿Y nuestra propia vida? Nacemos y vivimos (según nos dicen) en el tercer planeta de una estrella perdida en un rincón de uno de los brazos de una de las miles de millones de galaxias, viajando a toda velocidad hacia los confines del Universo... ¿Por qué? ¿Para qué? ¿Tenemos alguna misión especial en este mundo? ¿Qué pintamos aquí?...


Decía el filósofo José Ortega y Gasset que nuestra vida es como un “fenómeno deportivo”, un mero juego sin más sentido que el de jugar por jugar... Al fin y al cabo, para qué esforzarse seriamente en nada, si todo acaba en la nada de la muerte... Por eso decía otro filósofo (Jean Paul Sartre) que el hombre es una “pasión inútil”. ¿Estás de acuerdo? ¿Es inútil tu vida o tiene algún sentido? ¿Cuál?

Si queréis leer y escuchar algo más sobre el problema del absurdo y el vacío existencial, podéis leer y escuchar, en esta entrada,  o en este programa de radio.

lunes, 26 de octubre de 2026

15. El enigma del Universo. La teoría del Big bang.

 

El Universo en el que vivimos es algo inconcebiblemente grande. Vivimos en el extrarradio de una galaxia perdida entre millones y millones y en mitad de un espacio inmenso que no deja de crecer. En cierto sentido, parecemos totalmente insignificantes. 



¿Pero de dónde ha salido todo esto? ¿Y para qué está aquí?... La teoría cosmológica estándar o teoría del “Big bang” afirma que el Universo es un gigantesco proceso que brotó como una gran explosión hace más de 13.000 millones de años a partir de una extraña "partícula" tan inconcebiblemente densa como pequeña.




La imagen más simple del "Big bang" comienza con una nada. No hay realmente nada, no hay espacio, ni tiempo, ni energía, ni materia... Pero esa nada parece tener un misterioso potencial de existir. Y "entonces", en ningún momento (pues aún no había comenzado el tiempo) ni en ningún sitio (pues aún no se había expandido el espacio), esa nada se convierte en Universo, estalla y comienza la expansión del espacio en el tiempo; toda la energía y, después, la materia, son creadas en ese estallido. En la primera minúscula fracción de segundo el universo se expande (se infla) a una velocidad de vértigo. Unos tres minutos después los átomos comienzan a formarse. Tras 5.000 millones de años se configuran las galaxias. En una de ellas, la Vía láctea, aparece hace más de 4000 millones de años nuestro planeta, y hace menos de 100.000 años nuestra especie. A través de ella el Universo parece haber dado lugar a su criatura más extraña: la consciencia de sí mismo...







La teoría del "Big bang" supone, no obstante, un gran número de problemas filosóficos... ¿Qué causó la “explosión” o emergencia del Universo? ¿Para qué? ¿Qué sentido tiene? Si el Universo es algo que aparece y desaparece, no puede ser él mismo la causa de su existencia (nada que "aparezca" puede hacerse aparecer a sí mismo). Pero si no tiene causa, entonces el Universo es fruto del azar o de la "nada", un "capricho" irracional, algo radicalmente incomprensible... Tal vez hay infinitos ciclos de universos que se expanden y se contraen, pero entonces: ¿Cómo hemos podido llegar a este en el que vivimos y pensamos nosotros (tendrían que haber transcurrido una infinitud de expansiones y contracciones antes de llegar a este universo en que vivimos, pero un infinito nunca acaba de transcurrir)? Además: ¿durante qué tiempo se suceden unos a otros los Universos? ¿En qué espacio se expanden y contraen?... Todo parece demasiado irracional. Pero si el Universo es tan irracional, ¿cómo es que puede explicarse racionalmente a través de las leyes físicas?... Por cierto: esas mismas leyes y teorías físicas: ¿Son también parte del Universo? ¿Son cosas físicas tal como las cosas físicas que ellas mismas explican? Si no lo son, ¿"dónde" están? Y si lo son, ¿cómo pueden aspirar a explicar la totalidad de las cosas si no son más que una minúscula cosa más en mitad del espacio y el tiempo?...


 

- ¿Te parece convincente la teoría del Big bang? ¿Crees que explica el por qué y el para qué de la existencia del Universo? 

- Si pudieras ponerte en comunicación con un extraterrestre más inteligente que nosotros, ¿qué preguntas desearías hacerle acerca del Universo en el que vives?

14. Lo absurdo






Ser libre y autónomo, independizarse, salir del cascarón duele: se equivocas, te sientes responsable de cada decisión, lo pasas mal. El mundo al que uno se asoma, cuando comienza a vivir por su cuenta y riesgo, es un mundo desconocido, imprevisible: no sabes por qué pasan las cosas que pasan. 

El dolor provoca miedo. Lo imprevisible del mundo genera inseguridad. Ante el miedo y la inseguridad solo cabe, como decíamos, el conocimiento. Cuanto más sé, mas puedo controlar mi miedo y disminuir mi inseguridad. 

¿Pero y si las cosas, el mundo, la vida... no se pudieran conocer? ¿Y si fueran, en el fondo, incomprensibles? ¿Cómo nos sentiríamos?

Cuando algo es totalmente incomprensible pensamos que es "absurdo", que carece totalmente de sentido. 

Lo absurdo es lo que carece de causa y de finalidad, de un "por qué" y un "para qué", de "pies" y de "cabeza"... Es lo más raro, extraño o monstruoso que podemos concebir: lo absolutamente inconcebible; eso es lo "absurdo".

¿Qué puede ser absurdo? En el fondo, todo: el universo, nosotros, nuestra vida... 

Si lo monstruoso provoca un miedo superlativo (el "horror"), lo absurdo genera un miedo más allá del miedo, un terror metafísico, una "angustia existencial". La angustia es lo que sientes cuando sabes que nada tiene sentido y que, por tanto, no hay razón alguna para hacer nada, ni siquiera vivir... 





- Escribe una frase absurda.
- ¿Serías capaz de explicar por qué las cuatro primeras imágenes que aparecen debajo son absurdas (si es que lo son)?
- ¿Serías capaz de crear una historia totalmente absurda? Inténtalo.
- ¿Cómo definirías tú el término "absurdo"?
- ¿Qué sentido crees que tiene la existencia de... TODO?











13. El aplomo del sabio


Empezar a ser libres supone desobedecer y cuestionar lo establecido, despertar y abrir los ojos, ser conscientes, pensar, decidir y actuar por nosotros mismos, bajo nuestra propia responsabilidad... Todo esto está muy bien, ¡pero también es muy duro! 

Crecer, salir del cascarón, del sueño de la inconsciencia, del regazo de nuestros padres... ¡duele! En el mito bíblico se simboliza con la expulsión del paraíso donde vivíamos bajo la tutela de Dios. Dios nos expulsa como un padre que echara de su casa a un hijo rebelde, anunciándonos además toda suerte de trabajos y desdichas. Y en efecto: fuera del paraíso (de la infancia) la vida no es fácil. No solo porque tengamos que decidir y responder de todo lo que hacemos (ya no podemos echarles las “culpas” a otro). También porque, de pronto, nos encontramos a la intemperie, desnudos y solos ante un mundo desconocido, en el que andamos continuamente expuestos al error y al dolor. 




Vivir, crecer, generan dolor y, por tanto, miedo. El miedo es el efecto de anticipar imaginariamente el dolor que asociamos, por experiencia (propia o ajena, real o virtual), a la situación o suceso que tememos.   


Pero aunque el miedo es muchas veces nuestro aliado (nos advierte del peligro y nos invita a ser precavidos), otras veces es excesivo y puede impedirnos asumir el riesgo que supone vivir experiencia valiosas. 

Para afrontar ese miedo excesivo hay que tener valor. Y la valentía (que no es carecer de miedo, sino controlarlo para que no nos bloquee) está necesariamente ligada al conocimiento. Parece obvio que la persona que cree conocer las causas del sufrimiento al que se expone (y, por tanto, la mejor manera de evitarlo o paliarlo), se enfrentará con mayor arrojo a la situación potencialmente peligrosa. Recordad que no es lo mismo el valor que la temeridad (esta es efecto de la inconsciencia o desconocimiento, y dura lo que tarda el temerario en sufrir el primer golpe)... 




De otro lado, en el mundo parece haber muchos acontecimientos que no controlamos, y cuyos efectos pueden ser fatales para nosotros (catástrofes naturales, enfermedades, accidentes...). Es por ello que a veces nos sentimos seres a merced de la suerte. Esto genera una gran inseguridad. Inseguridad que impulsa a muchos a usar amuletos, o a rezar y confiarse a un ser supuestamente más poderoso que él...  


Pero también hay gente que se empeña en conocer y descifrar las causas de lo que nos parece “accidental” o “azaroso”, para que así deje de serlo. En este caso, el conocimiento sería un seguro para sentirnos más seguros y controlar mejor la inseguridad que inspira la vida...



A PENSAR: ¿Qué es para ti el miedo? ¿Es bueno o malo tener miedo? ¿Qué tiene que ver ser sabio con ser valiente? Muchas cosas que nos pasan parecen incontrolables. ¿Qué es mejor hacer ante ellas: rezar, llevar un amuleto, o quizás conocerlas mejor? ¿En qué consiste, por cierto, que algo ocurra por pura suerte o azar?








jueves, 22 de octubre de 2026

12. Ética para noruegos



Algunos de mis alumnos de Ética se escandalizan cuando les hablo del sistema penitenciario noruego: condenas muy breves, prisiones que parecen pueblos idílicos, presos que, además de estudiar o trabajar, esquían, pasean en bici, cocinan o usan el ordenador en espaciosas celdas individuales a las que acceden con su propia llave... Como el objetivo fundamental es la rápida reinserción de los reclusos, se les permite vivir casi como si estuvieran en libertad. Mis alumnos no dan crédito. Cuando añado que el índice de reincidencia en Noruega es el más bajo del mundo (un 20%, a diferencia de países como EEUU, donde llega al 76%), algunos se muestran indignados. «Sí –me dicen–, es posible que el sistema noruego sea más eficaz; pero no es justo». «¿Por qué? –les pregunto yo–». «Muy sencillo, profe: porque los criminales tienen que sufrir, tal como han hecho sufrir a los demás».
Estas dos ideas de justicia, la «ley del talión» que citan mis alumnos, y el principio de reinserción de las cárceles noruegas, no solo están en las antípodas en cuanto a cómo hay que responder al mal (con lo mismo –la venganza–, o con lo otro –el bien de rehabilitar al preso–), sino también en cuanto a cómo interpretar ese mismo mal. 

¿Qué crees tú: hay que priorizar la llamada ley del talión o el principio de reinserción? Antes de responder realiza el ejercicio n.º 4 (lo encontrarás en la columna de la izquierda, en la sección "Ejercicios").







lunes, 19 de octubre de 2026

11. ¿Hay una ciencia de lo bueno, lo justo y lo bello?


Parece lógico pensar que para ser bueno, o justo, o un gran artista, hay que saber antes en qué consisten el bien, la justicia o la belleza ¿No es así?... ¿Pero se pueden saber estas cosas? ¿Cabe concebir una ciencia de lo bueno o de lo justo o de la belleza misma? ¿Hay algún experimento o prueba lógica que permita (por ejemplo) decidir si el aborto o la pena de muerte son o no aceptables? ¿Podríamos demostrar científicamente que la democracia es mejor que la tiranía? ¿Podría un sabio experto dictaminar que Goya es mejor artista que Picasso?... La mayoría de la gente responde a estas preguntas con un rotundo "no". Suele pensarse que en cuestiones morales, políticas o estéticas cada cual tiene su opinión, y todas son igualmente respetables. Se cree que no hay nadie que sepa más que los demás (en política, por ejemplo, cada voto individual vale lo mismo). En este sentido, algunos se quejan de que en el Instituto se den clases de ética, y que en ellas se razone acerca de lo bueno y lo malo ¡Esto no es un asunto público y racional -se dice- sino privado, subjetivo, relativo a las creencias de cada individuo y su familia! ¿Quién es nadie para decirnos lo que es bueno, justo o bello?...

Ahora bien. Si lo bueno o justo es según cada uno. ¿Podríamos objetar moralmente algo al que asesina o discrimina a las mujeres? (Para el que lo hace es algo bueno). ¿Podríamos tildar de injusto a un tirano? (Para el tirano su forma de gobernar es justa). Si lo bello es según el gusto de cada uno: ¿Podríamos decirle algo al director de un museo si sustituye los cuadros de Goya por los dibujos de su hijo pequeño? (A él le pueden parecer más bonitos los de su hijo). La respuesta parece ser: no. De hecho, si en la cuestión de lo bueno, lo justo o lo bello no hubiera criterios comunes y toda opinión fuera válida, ni siquiera discutiríamos (como hacemos continuamente) sobre estas cosas. ¿Para qué? Nadie estaría equivocado, pues no habría un referente objetivo con que comparar cada opinión, así que todo sería malo y bueno (o qué mas da) a la vez. De entrada, si las palabras "bueno" y "malo" significan algo diferente para cada persona, ¿cómo podríamos entendernos? ¿Incluso qué sentido tendría la frase "lo bueno es diferente para cada persona", por la que asumimos que lo bueno es algo que todos entendemos -- es lo mismo para todos -- como diferente para cada uno? ¿No parece absurdo o contradictorio? 


¿Qué pensáis de todo esto? ¿Los asuntos morales, políticos y estéticos son irracionales y, por tanto, no cabe ningún saber racional sobre ellos (se los dejamos así a la religión o a las opiniones y emociones de cada cual)? ¿O por el contrario cabe una ciencia sobre tales asuntos, de forma que se pueda demostrar racionalmente lo que es bueno, justo y bello? Esto último es lo que pretende a veces la filosofía como saber "axiológico", es decir, cuando se vuelve "ética", "filosofía política", "estética filosófica"... ¿Tiene sentido esta pretensión de la filosofía?

Sobre el problema del relativismo moral y cultural puedes escuchar nuestros programas de radio pulsando aquí y también pulsando aquí.


domingo, 18 de octubre de 2026

10. Corazón de Oro contra el Doctor Infierno. ¿Es la bondad un asunto del corazón o de la cabeza?

Dicen que los simples e inocentes (es decir, los más ignorantes) son buenos. Los niños son buenos, dicen, hasta que los estropeamos los mayores y les enseñamos lo que no deben. Los nativos de las culturas más primitivas son buenos y puros, dicen, hasta que llegan los malvados colonizadores y les corrompen. Los hombres rudos y sencillos del campo son buenos, dicen, hasta que la civilización destruye su ancestral modo de vida… Ya lo cuenta el mito de Adán y Eva (y tantos otros): el hombre es bueno hasta que, pretendiendo saber más de la cuenta, deja de obedecer a los dioses y hace aparecer el mal y el pecado en el mundo... Al fin y al cabo, la bondad parece que es asunto del corazón. Y el que empieza a darle demasiada importancia al saber y la inteligencia pierde ese camino al que le conducían, sin pensarlo, sus emociones más puras, y se vuelve soberbio, ambicioso y malvado, como esos diabólicos seres de los cuentos y películas que ponen su inteligencia al servicio del mal…

¿Qué dirías tú? ¿Hay que ser sabio, inteligente, culto y sofisticado para ser bueno, o basta con tener un corazón de oro? ¿Qué hay de verdad (o de mito) en eso de que el niño, o el nativo, o el hombre del campo son, por lo general, bondadosos y nobles?




ACTIVIDADES.


1. ¿Se puede ser bueno sin saber, de forma consciente, crítica y reflexiva, qué es lo bueno?
2. ¿Has oído hablar del "mito del buen salvaje"? ¿Qué opinas al respecto?
3. ¿Saber lo que es bueno para uno mismo tiene relación con conocerse bien a sí mismo?
4. ¿Hay que ser sabio para ser bueno con los demás? ¿O es más bien cuestión de tener buen corazón?
5. ¿Tiene algo que ver el hacer el bien con conocer cómo es el mundo y cómo son los demás? ¿Por qué?
6. ¿Serán las personas con conocimiento e inteligencia más propensas al mal? ¿Y eso?